Antártida, en la mira de los intereses políticos internacionales

(India) Este 20 de mayo, se inició la reunión consultiva número 46 del Tratado Antártico, ocasión para que los 56 países miembros discutan principalmente sobre la gestión sostenible de la Antártida, la crisis climática en el continente y el impacto que tiene el ser humano en esa parte del mundo. 

El evento, que durará hasta el 30 de mayo, tiene como objetivo el intercambio de información valiosa sobre la Antártida y de recomendaciones entre los Estados parte del grupo. El Tratado, fundado en 1959, afirma que ningún país es dueño del territorio antártico y lo designa como uno destinado a la paz y la ciencia. 

“Forjemos alianzas y tracemos un rumbo para la gestión sostenible de la frágil Antártida”, aseguró el Centro Nacional de Investigaciones Polares y Oceánicas (NCPOR por sus siglas en inglés) de la India en su cuenta de X. 

El rechazo frontal a exploraciones petroleras

Además de los objetivos que promueve este gran evento por la Antártida, a la edición de este año se le suma la inquietud sobre la actividad rusa en el territorio antártico, donde solo se permite la exploración con fines científicos,

La incertidumbre surgió luego de que el diario británico ‘The Daily Telegraph’ informara el pasado 11 de mayo que parlamentarios británicos le manifestaron sus temores a representantes del Gobierno sobre una posible operación petrolera de Moscú en el continente helado.

Las preocupaciones se basan en que la agencia geológica rusa Rosgeo validó los estudios del buque ruso de investigación polar Alexander Karpinsky en 2020 sobre la disponibilidad millones de toneladas de petróleo y gas enterrados debajo de la plataforma antártica.

El medio conservador británico señala que esas reservas ascenderían a 511.000 millones de barriles de petróleo, 10 veces la producción del mar del Norte en los últimos 50 años.

A pesar de que la Antártida no pertenece a ningún país, Estados como Reino Unido, Chile, Australia y Argentina –entre otros– reclaman soberanía sobre fragmentos territoriales de esta vasta región. Es por eso que la extracción de petróleo del suelo antártico puede apuntar a un conflicto geopolítico, ambiental y económico tan grande como la extensión del mismo continente. 

Antártida, en la mira de los intereses políticos internacionales

El pasado 17 de mayo Joe Biden, presidente de Estados Unidos, firmó un nuevo memorándum de seguridad nacional sobre la Antártida; el documento reafirma el compromiso de Washington en la protección de la región antártica por su importancia medioambiental. 

Hasta la firma del pasado viernes, la política de EE.UU. en la Antártida era la establecida por el anterior memorándum, redactado en 1994 bajo el mando del también demócrata Bill Clinton. 

“Seguimos vigilantes contra las acciones de países que pudiesen amenazar los intereses nacionales de Estados Unidos provocando desavenencias internacionales en la región antártica”, señaló la Casa Blanca en el comunicado que informaba el nuevo memorándum.

Así pues, Washington dejó clara su posible postura ante posibles exploraciones.

Por otro lado, desde el Cono Sur, Argentina y Chile también han emitido declaraciones con relación al tema. 

En el caso de Argentina, el portavoz del Gobierno, Manuel Adorni, aseguró que la Cancillería de su país inició el estudio de los supuestos hallazgos rusos. 

“No es nuevo. Si bien se conoció horas atrás, la Cancillería está recolectando toda la información para entender si son cuestiones de investigación o si se infiere algún otro tipo de prácticas allá en la Antártida”, señaló Adorni. Al tiempo, el funcionario agregó que el Gobierno argentino tomará “las medidas que correspondan” respecto a lo que ocurra con la investigación que adelantan. 

Por su parte y con una postura mucho más severa, el presidente chileno, Gabriel Boric, afirmó que se opondrá a cualquier explotación petrolera en la Antártida.

Se espera que las jornadas de la reunión consultiva del Tratado den luces sobre el accionar que tendrá el grupo ante las supuestas exploraciones, lo que afectaría directamente el bienestar ambiental del continente.

La reunión tiene lugar en un momento en el que el territorio antártico sufre los efectos de la crisis climática de manera alarmante, según los científicos y organismos internacionales.

En noviembre pasado, de hecho, António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, consideró que el continente es “un gigante dormido”, sobre el que dijo que la crisis climática “lo está despertando”, haciendo referencia al rápido derretimiento que sufren sus glaciares año con año.

La ONU ha advertido que el hielo marino de la Antártida está en el nivel más bajo que se haya registrado y que los datos de septiembre de 2023 mostraron que la superficie de la Antártida era “1,5 millones de kilómetros cuadrados más pequeña que la media de esa época del año”.

“Estamos presenciando una aceleración absolutamente devastadora (…) La Antártida está despertando, y el mundo debe despertar”, sentenció Guterres en su visita a la Antártida, en noviembre pasado. 

Fuente: France 24

Ver más: Shell se niega a elevar sus objetivos climáticos

Ver más: Disyuntiva del nuevo gobierno: La urgencia climática o continuar con los combustibles fósiles

Ver más: Tailandia casi duplica los muertos por calor extremo en relación a 2023