Cómo los métodos de pago alternativos ayudan a la inclusión financiera

La disparidad en la región ha impulsado la creación de nuevos métodos de pago digitales, adaptados al perfil particular de los usuarios latinoamericanos.

Los métodos de pago alternativos siguen ganando auge en América Latina. A pesar de que el efectivo continúa siendo la principal forma de pago, los canales digitales han crecido, con 42% por ciento de los adultos de la región utilizándolos en comercios, de acuerdo con datos del Banco Mundial.

La pandemia de Covid-19 significó un cambio de hábitos de pago en los últimos dos años. El temor al contagio impulsó el desarrollo de alternativas sin contacto físico, por otro lado, las ayudas económicas que los gobiernos de varios países de la región otorgaron a la población, empujaron que un mayor porcentaje adquiriera productos bancarios, ya fueran cuentas corrientes u otras soluciones digitales.

Esto abrió la puerta a la adopción de métodos de pago alternativos. Estos son productos digitales que se salen de los servicios ofrecidos por la banca tradicional como las tarjetas. Los métodos alternativos permiten la inclusión financiera de sectores de la población que de otra manera tendrían dificultad para acceder a productos tradicionales. Además, facilitan no solo el comercio en el mundo físico, sino también el eCommerce.

Y es que en América Latina solo el 57% de la población adulta, según el Banco Mundial, tiene cuenta bancaria, principalmente por falta de documentación y por desconfiar del sistema financiero, aunque esa proporción varía entre países. Por ejemplo, en Colombia más del 90% tiene acceso a algún producto bancario, mientras que en México es el 68%, de acuerdo con fuentes oficiales. Este escenario crea un ambiente ideal para el desarrollo de soluciones digitales específicas para el perfil latinoamericano, de acuerdo con su nivel de bancarización. Algunas de las más utilizadas son:

Buy Now, Pay Later (BNPL)

Con el sistema de “comprar ahora, pagar después”, por medio de aplicaciones digitales pueden realizarse compras tanto en físico como en línea, y pagar posteriormente en plazos, ya sea domiciliando a una cuenta bancaria, o por depósito en efectivo en ventanilla bancaria o comercios de barrio. Según el informe Latin America Buy Now Pay Later Market 2022, de Research and Market, en la región se espera que los pagos BNPL crezcan 40.2% de aquí a 2028.

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Billeteras digitales

Se trata de “monederos virtuales” basados en tecnología de la nube. El usuario agrega dinero vía transferencia o depósito en efectivo a través de tiendas de conveniencia para hacer pagos virtuales o presenciales al acercar el teléfono celular al punto de venta, códigos QR, o links por mensajería instantánea. Gigantes como Google, Apple o Mercado Libre ya ofrecen sus monederos virtuales, aunque también abundan las opciones locales. Colombia es el país de Latinoamérica con mayor penetración de las billeteras digitales, con 24% y más de 30 millones de usuarios.

Transferencias

Entre la población que sí está bancarizada, han surgido soluciones que facilitan el pago con transferencias de cuentas bancarias, sin necesidad de interactuar con las aplicaciones propias de los bancos. Son sistemas basados en códigos QR, links o tecnología sin contacto físico, en presencial, o a través de un solo click en una plataforma de eCommerce. Por ejemplo, México cuenta con CoDi, que permite cobrar directamente de la cuenta bancaria aproximando el teléfono a la terminal de pago. Otro ejemplo es Pix, la plataforma de origen brasileño que sirve de intermediario entre comercios y bancos.

Incluir métodos alternativos de pago fomenta las transacciones digitales, las cuales permiten llevar un registro adecuado de los movimientos y generar historial bancario, para poder acceder a productos más complejos en el futuro. Esto es de especial utilidad en Latinoamérica, donde la mitad de la fuerza laboral está en la informalidad, según la Organización Internacional del Trabajo.

Plataformas como Yuno ofrecen la posibilidad a los comercios de integrar métodos alternativos en su ecosistema de pagos digitales, junto a los tradicionales como las tarjetas de crédito o débito. Yuno se conecta con billeteras digitales, locales como las de Nubank, Mercado Libre y Rappi, así como a las plataformas propias de los bancos, e incluso permite la opción de pagar vía criptomonedas.