Cómo reaccionó China al colapso del SVB

El SPD Silicon Valley Bank (SSVB), empresa conjunta creado por el banco estadounidense Silicon Valley Bank (SVB) y el estatal chino Shanghai Pudong Development Bank (SPD), aseguró que sus operaciones siempre se mantuvieron de forma independiente de las de la colapsada entidad norteamericana y reguladas por las normativas del país asiático.

El SSVB es el primer banco de China dedicado a promover a las empresas tecnológicas del país, con operaciones que principalmente cubrían áreas como la sanidad, la manufactura inteligente, los semiconductores o los servicios tecnofinancieros (también conocidos como fintech).

Ante la caída del banco de referencia de las startups, la entidad china publicó un comunicado el pasado sábado en el que indicó que sus balances contables operan de forma “independiente” a los del SVB. Además, destacaron que el SSVB siempre operó de forma “regulada y sólida”.

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Implicancias de la caída del banco estadounidense en China

A lo largo del pasado fin de semana, varias empresas chinas reconocieron que contaban con depósitos en EEUU, en el SVB. Muchas de las empresas que hicieron estas afirmaciones pertencen a los sectores farmacéutico biotecnológico. Y, a la vez que admitieron tener dinero en bancos estadounidenses, matizaron la importancia del asunto aclarando que se trataban de pequeños porcentajes de su liquidez y que, por lo tanto, la crisis del banco no afectaría sus operaciones.

Entre las firmas cotizadas en Hong Kong que indicaron participaciones en EEUU, la que reconoció un mayor porcentaje de fondos comprometidos fue Brii Biosciences. Según el comunicado publicado por dicha empresa, cuentan con “menos de un 9%” de sus fondos en SVB.

Sin embargo, en el mismo comunicado, la compañía remarcó que “a pesar del cierre de SVB, los existentes saldos de caja y bancarios de la compañía siguen siendo suficientes para (…) los próximos tres años”. Además, reforzó la idea afirmando que no espera que la situación que atraviesa la entidad estadounidense le genere un “impacto material adverso”.

Fuente: Ámbito