Dilema del pago en ciberataques de ransomware: ¿ceder o resistir?

Los ciberataques de ransomware han aumentado en frecuencia y sofisticación en los últimos años, convirtiéndose en una amenaza grave para individuos, empresas y organizaciones de todo el mundo. Según el informe IT Security Economics, más del 40% de las empresas enfrentó al menos un ataque de ransomware en 2022 y como consecuencia, las PyMES pagaron un promedio de US$6,500, mientras las grandes empresas pagaron US$98,000 tratando de recuperar su información. Estos ataques implican el secuestro de datos y sistemas informáticos por parte de delincuentes cibernéticos, quienes, muchas veces, exigen un rescate económico para su liberación. 

Ante esta situación, surge un acalorado debate sobre si se debe pagar o no a los atacantes. Israel Gutiérrez, Chief Technology Officer (CTO) de la empresa de ciberseguridad A3Sec, hace un análisis con puntos a favor y en contra de pagar ante un ataque de Ransomware.

“La recomendación es nunca pagar, pero en última instancia, la decisión de pagar o no debe ser evaluada caso por caso, teniendo en cuenta los riesgos y beneficios específicos para cada organización. Sin embargo, es importante destacar que la mejor estrategia para hacer frente a los ataques de ransomware es la prevención. Una estrategia de ciberseguridad sólida, que incluya medidas preventivas y de recuperación, es fundamental para minimizar el riesgo de ser víctima de un ataque. Además, contar con un plan de respuesta ante incidentes y buscar asesoramiento de expertos en ciberseguridad pueden ayudar a tomar decisiones informadas en caso de un ataque”, comenta el especialista.

¿Por qué se llegan a hacer pagos?:

Protección de los intereses de los afectados: Una de las razones principales para considerar el pago es la necesidad de proteger los intereses de quienes son afectados. Para muchas empresas y organizaciones, la pérdida de datos puede tener consecuencias graves, incluyendo la interrupción de operaciones críticas, la pérdida de información confidencial y el daño a su reputación. En algunos casos, el pago del rescate puede ser la única forma de recuperar rápidamente los datos y minimizar el impacto negativo. Aunque hay datos que demuestran que cerca de la mitad de las empresas que pagaron rescates no lograron recuperar el acceso a todos sus datos críticos después de recibir las claves para descifrar la información.

Costos y beneficios: Algunos argumentan que el costo de pagar el rescate podría ser menor que los costos asociados con la pérdida de datos y las consecuencias de un ciberataque prolongado. 

En México, un 8% de las empresas han sido víctimas de ataques de ransomware y cerca del 2% ha tenido la necesidad de pagar un rescate. Las pequeñas y medianas empresas que sufren un ciberataque pueden llegar a pagar hasta dos millones de pesos por un rescate, revela la Asociación de Internet MX.

En contra del pago:

Fomento de futuros ataques: Pagar el rescate puede alentar a los ciberdelincuentes a continuar con este tipo de ataques. Si los atacantes ven que sus esfuerzos resultan rentables, es probable que continúen atacando a otras organizaciones en busca de ganancias fáciles. Esto crea un círculo vicioso en el que los atacantes van perfeccionando sus técnicas.

Riesgo de no cumplimiento: No existe garantía de que los atacantes cumplan su promesa de liberar los datos y restaurar los sistemas una vez recibido el pago. Instituciones como el FBI señalan que al proporcionar fondos a estos criminales, se corre el riesgo de financiar actividades ilegales y organizaciones delictivas, contribuyendo así al aumento de la ciberdelincuencia en general.

El dilema de si pagar o no ante un ciberataque de ransomware es complejo y plantea cuestiones éticas y estratégicas. “Las organizaciones deben implementar medidas sólidas de ciberseguridad, realizar copias de seguridad regularmente, tener una gestión sólida en el manejo de contraseñas y un monitoreo de la actividad de sus colaboradores.  La información sobre seguridad y gestión de eventos o SIEM (Security Information and Event Management) es una solución que ayuda a las organizaciones a reconocer posibles amenazas y vulnerabilidades antes de que tengan la oportunidad de interrumpir las operaciones comerciales” explica.

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