Guterres abre la Asamblea General de la ONU: El planeta “está literalmente en llamas”

Año 2022 y siglo XXI, pero contrario a los esperados progresos el mundo retrocede.

Alrededor de 150 jefes de estado y de gobierno se reúnen en la 77ª reunión de líderes, en Nueva York, que se extenderá hasta el próximo 26 de septiembre.

En medio de los conflictos, las catástrofes climáticas, el aumento de la pobreza, la desigualdad, y las divisiones entre las principales potencias que han empeorado desde que Rusia invadió Ucrania, el pasado 24 de febrero, la población afronta  “una crisis que no se ha visto en una generación”, destacó el secretario general de la ONU, António Guterres.

El planeta está en “gran peligro”, advirtió el líder de la organización, por lo que urgió a la comunidad internacional a redoblar los esfuerzos para “volver a encarrilar” al mundo.

El jefe de Naciones Unidas insistió en que los grandes desafíos mundiales no pueden resolverse en solitario o con alianzas de países, sino que es necesaria una gran «coalición mundial».

«Tenemos un invierno de descontento global en el horizonte. Hay una intensa crisis de costo de la vida. La confianza se está desmoronando. Las desigualdades están explotando. Nuestro planeta se está quemando. La gente está sufriendo y los más vulnerables son los que más», avisó.

Sobre la guerra en Ucrania, Guterres denunció que la invasión rusa ha desencadenado una «destrucción generalizada con violaciones masivas de los derechos humanos y la ley humanitaria internacional», se ha cobrado miles de vidas, ha desplazado a millones de personas y está afectando a miles de millones en todo el mundo.

Además, recordó, el conflicto está agravando la fractura internacional y hoy hay «inmensos peligros para la paz y seguridad globales» y un «ruido de sables nucleares» que no hace más que agravar la inestabilidad.

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«No hay cooperación. No hay diálogo. No hay resolución colectiva de problemas», lamentó, urgiendo a crear nuevos mecanismos para resolver esta división.

“Este es un momento definitivo. Todos ustedes aquí hoy, y los que sintonizan desde todo el mundo, me dan una inmensa esperanza de que podamos poner nuestras manos en el timón del progreso y tomar un nuevo rumbo. Que podamos rescatar el Desarrollo Sostenible Metas y retomar el rumbo para construir un mundo mejor que no deje a nadie atrás. El mundo tiene una larga lista de cosas por hacer”, aseveró.

Guterres subrayó la necesidad de arreglar los problemas con el suministro de fertilizantes, para lo que la ONU está tratando de facilitar las exportaciones desde Rusia, unas exportaciones que no son objeto de sanciones internacionales pero se han visto mermadas desde el inicio del conflicto.

«Este año el mundo tiene suficiente comida, el problema es la distribución. Pero si no se estabiliza el mercado de los fertilizantes, el año que viene el problema puede ser el suministro de alimentos en sí», alertó.

“Tenemos que recuperar la velocidad perdida por la pandemia y revertir nuestra falta de acción”, insistió por su parte el presidente de la Asamblea General, Csaba Kőrösi.

Guterres abordó también la crisis económica y los efectos de la inflación galopante, sobre todo en los países más vulnerables.

«Unos 94 países -hogar de 1.600 millones de personas, sobre todo en África- se enfrentan a una tormenta perfecta: las consecuencias económicas y sociales de la pandemia, el aumento de los precios de alimentos y energía, una carga de deuda demoledora, una inflación vertiginosa y falta de acceso a financiación», señaló.

En medio de las catástrofes climáticas que golpean la calidad de vida, la economía y aumentan las migraciones forzadas, Guterres señaló la “inmensa” necesidad de salvar el planeta que “está literalmente en llamas”.

En este sentido, el diplomático portugués hizo un llamado a los países para que aborden la triple crisis del calentamiento global, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, y se alejen de la dependencia “suicida” de los combustibles fósiles e impulsen la transición hacia las energías renovables.