La Celac cierra cumbre con apuesta a integración regional en la diversidad

La VII Cumbre de la CELAC reunió a los jefes de Estado y funcionarios de países de América Latina y el Caribe. El documento final, firmado por los 33 países participantes, consta de 111 puntos y 28 páginas donde se destacan la recuperación económica post pandemia y la necesidad de trabajar para reducir la pobreza, el compromiso de la región por avanzar en el proceso de integración en la diversidad, pidió poner fin al “bloqueo” en Cuba y saludó el diálogo en Venezuela.

La Celac reiteró el llamado a la Asamblea General de las Naciones Unidas “a poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba”, y el “rechazo a las listas y certificaciones unilaterales” que afectan a países de América Latina y el Caribe.

Asimismo, demandó “la exclusión de Cuba de la lista unilateral sobre países que supuestamente patrocinan el terrorismo internacional”.

Respecto a Venezuela, la Celac saludó “los acuerdos” alcanzados el 26 de noviembre de 2022 en el marco del proceso de diálogo y negociación entre el Gobierno de Venezuela y la opositora Plataforma Unitaria de Venezuela, fomentado por los Gobiernos de México y Noruega.

La CELAC exige, a la vez, que se incremente y agilice la ayuda financiera para los Estados latinoamericanos. Aunque sin nombrar al Fondo Monetario Internacional (FMI) o al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) directamente, el documento final señala: “Expresamos nuestra preocupación porque varios países emergieron de la pandemia con niveles mayores de deuda pública (y necesitan) facilidades de crédito a través de mecanismos limpios, justos, transparentes y accesibles, sin exclusiones”.

“Nosotros pedimos que, respetando el Acuerdo de París, no lo usen para levantar una barrera comercial. Seguimos con preocupación el incremento en las medidas restrictivas del comercio con la justificación de conservación del ambiente, en un contexto de creciente incertidumbre económica y múltiples crisis (…) las restricciones unilaterales del comercio son inconsistentes con los principios de la Organización Mundial del Comercio y no se adecúan a las preocupaciones ambientales y la promoción del desarrollo sustentable”, destaca.

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El documento reitera “el más fuerte apoyo regional al reclamo de la Argentina sobre las Malvinas, así como el interés permanente de los países de la región en la reanudación de las negociaciones entre la República Argentina y Gran Bretaña para encontrar, lo antes posible, una solución final y pacífica a esta disputa, de acuerdo a las provisiones 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas”. 

Por su parte el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, planteó este martes que la Celac impulse la creación de una zona de libre comercio regional, a la vez que criticó a los países del grupo que “no respetan la democracia ni los derechos humanos”.

“¿No será momento de sincerar estas relaciones y que desde la Celac se impulse una zona de libre comercio entre nuestros países, desde México hasta el sur de América del Sur?”, preguntó. “Tenemos ahí las posibilidades de comerciar libremente. Muchas de nuestras economías son complementarias y estoy seguro de que podríamos avanzar”, agregó.

Uruguay ha sido criticado por sus socios de Mercosur (Argentina, Brasil y Paraguay) por haber iniciado contactos con China para negociar un tratado de libre comercio y haber pedido la entrada en el Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (TPP11). 

El mandatario uruguayo, uno de los pocos gobernantes de centroderecha en asistir a la cumbre de Buenos Aires, criticó la “tentación ideológica en los foros internacionales”, que termina provocando que se desvanezcan.

“He escuchado discursos que comparto totalmente, otros que comparto la mitad y otros que no comparto casi nada. Pero entiendo que nuestras naciones se tienen que vincular”, sostuvo.

El presidente argentino completó el cierre de la VII Cumbre de la CELAC con un hilo de Twitter en el que enumeró los puntos tratados por los 33 países participantes y el rol de la Argentina en la distribución de vacunas contra el Covid-19 y el cambio climático.

Alberto Fernández sentenció: “No debemos permitir que la derecha recalcitrante y fascista ponga en riesgo la institucionalidad y la democracia”.

“Toda América Latina y el Caribe deben integrarse en una sola región que defienda los mismos intereses para el crecimiento de nuestros pueblos”, concluyó Fernández.