La imaginación al servicio de Internet de las Cosas

Imaginamos que en algunos años, millones de aparatos y máquinas de todo tipo podrán comunicarse entre ellas para realizar tareas de manera automática facilitando nuestras vidas, por ejemplo  regar nuestras plantas solamente cuando detecten poca humedad en la tierra o ayudándonos a encontrar un espacio libre para estacionarnos al manejar hacia un centro comercial e inclusive monitorear en tiempo real nuestro ritmo cardiaco y oxigenación alertando a nuestro médico ante cualquier irregularidad.

La realidad es que hoy en día, el Internet de las Cosas está mucho más presente en nuestras vidas de lo que pudiéramos imaginarnos. Hoy contamos con dispositivos que ayudan a mejorar la calidad de vida de muchas personas monitoreando continuamente sus signos vitales al hacer deporte y de esta manera cuidando su salud. Hay también equipos y aplicaciones en lugares inesperados, como los que están instalados en la selva tropical del Amazonas en Brasil, en donde las autoridades son notificadas al momento que los sensores M2M colocados en árboles de áreas protegidas detectan algún tipo de movimiento provocado por la tala ilegal. En ese instante el sensor envía una alerta a las autoridades locales junto con su ubicación vía GPS, permitiendo así localizar fácilmente y en tiempo real el lugar donde se instalan aserraderos ilegales.

Otro ejemplo interesante es lo que el Internet de las Cosas puede hacer para ayudar a personas con alguna necesidad de cuidados especiales, como aquellas con padecimientos de Autismo o Alzheimer, a quienes un reloj pulsera con tecnología M2M provista por Gemalto les ha permitido tener un poco más de autonomía. Éste emite mensajes continuos a sus cuidadores sobre su localización actual y los alerta cuando salen de un área segura, reduciendo así la necesidad de tener una supervisión física y personal constante.

Gracias a su servicio M2M la compañía de automóviles Audi, a través de un sistema de información y entretenimiento incorporado a sus vehículos, permite al conductor y a los pasajeros conectar hasta ocho teléfonos y ordenadores portátiles a velocidades extremadamente altas a una red 4G. Utilizando simultáneamente servicios de voz, datos, navegación e incluso con transmisión de video, les da la posibilidad de mantenerlos conectados en cualquier lugar y en todo momento.

En 2013, 10 mil millones de dispositivos se conectaron a Internet y se estima que para 2020 el número ascienda a 50 mil millones, de acuerdo con un estudio publicado por Cisco. En éste se calcula que por cada habitante en el planeta existirán alrededor de 200 aparatos que puedan conectarse a la red. Para América Latina se calcula que al final de 2014 el número de dispositivos conectados crecerá en 14%.

Tomando en cuenta esas cifras, estos ejemplos nos muestran solo una pequeña ventana de las oportunidades que la tecnología M2M y el Internet de las Cosas tienen para ofrecernos.

Aún cuando en años recientes la venta de  electrodomésticos conectados no ha tenido la respuesta esperada, como es el caso de los refrigeradores inteligentes, los consumidores han mostrado un gran interés por lo que podemos esperar que en un par de años más esta tecnología tenga una mayor adopción. Será entonces más común encontrar este tipo de aparatos en la mayoría de los hogares.

Algunas de las innovaciones que ya se ven son:

  • Termostatos inteligentes que regularán la temperatura en nuestros hogares al medir factores como el porcentaje de humedad y los pronósticos climatológicos en línea.
  • Sensores para optimizar el uso del agua, el gas y la electricidad que ayudan a detectar fugas, picos de consumo y optimizar el gasto de estos recursos.
  • Cerraduras inteligentes que pueden programarse para ser activadas desde cualquier lugar mediante un celular o tableta y que emiten alertas al detectar cuando alguna puerta o ventana ha sido abierta.

Todos estos dispositivos con la posibilidad de manejarse mediante controles manuales o con aplicaciones de forma remota.

En el juego de la automatización de  los hogares, no solo las grandes compañías de electrodomésticos están inmersas, los emprendedores juegan ya un papel muy importante en el desarrollo de estos productos y el empuje final lo darán todas aquellas empresas proveedoras de servicios que hoy ya están en nuestro hogar. Operadoras de telecomunicaciones, compañías de entretenimiento, seguridad y los comercios serán quienes llevarán estos productos a una base más amplia de hogares.

El Internet de las Cosas es sin duda una nueva área de tecnología, prometedora y emergente que definirá la manera en que vamos a interactuar con nuestro entorno actual y en el futuro.

Por Carlos Romero, Product Marketing Manager, Gemalto Telecom América Latina