Lagarde: La recesión no será suficiente para “domar” la inflación

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, considera que la recesión suave contemplada en las previsiones de la institución no será suficiente para calmar las presiones inflacionistas en la eurozona.

“Nuestras previsiones contemplan la posibilidad de una recesión suave en la eurozona, pero no creemos que esa recesión sea suficiente para domar la inflación”, ha señalado Lagarde en un coloquio organizado por el Banco de Letonia, según recoge Europa Press.

Por otro lado, Lagarde ha insistido en las diferentes situaciones en Estados Unidos y la zona euro, después de que la Reserva Federal (Fed) subiera ayer otros 0,75 puntos los tipos de interés, señalando que la inflación estadounidense está impulsada por una fuerte demanda y un mercado laboral con más vacantes que demandantes de empleo, aunque ha reconocido la interdependencia de las economías.

“No somos iguales y no podemos avanzar al mismo ritmo y con el mismo diagnóstico, pero también nos influyen las consecuencias (de las decisiones de la Fed) en los mercados”, ha apuntado.

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La semana pasada, el Consejo de Gobierno del BCE decidió elevar las tasas de interés en 75 puntos básicos, situando el tipo de interés para sus operaciones de refinanciación en el 2%, su nivel más alto desde enero de 2009.

La institución indicó entonces que con esta tercera subida consecutiva de los tipos había logrado «un avance considerable en la reversión de la orientación acomodaticia de la política monetaria», aunque adelantó que prevé seguir subiendo los tipos para devolver la inflación al objetivo del 2%.

El presidente del Bundesbank, el banco central alemán, Joachim Nagel, ha reconocido el riesgo de que la eurozona y la propia Alemania entren en recesión técnica entre el cuarto trimestre de 2022 y el primero de 2023.

A pesar de ello, ha expresado su confianza en que no habrá un “aterrizaje brusco” de la economía y que el próximo año comience a verse “la luz al final del túnel”, lo que sería también de ayuda para la política monetaria del BCE.

Nagel ha subrayado que la guerra de Ucrania “cambia las reglas del juego”, no solo para los banqueros centrales, sino que tendrá consecuencias duraderas y quizá sea el comienzo de un proceso de “desglobalización”.