¿Por qué un coworking puede paliar los efectos de la inflación en empresas?

No hay ninguna duda de que la pandemia ha dejado fuertes impactos en la economía mundial, sin embargo, en los últimos meses estamos viviendo las consecuencias de la inflación, que lejos de ser suaves, están impactando de forma abrupta en la gestión de gastos de empresas, autónomos y emprendedores que cada vez más viven el aumento de sus facturas como una inminente crisis de negocio.

La recuperación económica tras el punto más álgido de la pandemia se ha visto truncado por los efectos de la inflación, especialmente del precio de la luz, y como reflejo de ello, las demandas de espacios en los coworking han ido aumentando gradualmente desde el año 2020. “Este último año muchas de las peticiones que hemos recibido han venido directamente de empresas que buscan ofrecer soluciones conciliadoras a sus trabajadores, así como mantener un gasto fijo controlable a final de mes”. Así lo confirma Miriam, Co fundadora y Responsable de comunicación de Sowo quien añade que contar con una tarifa fija contratada, es uno de los aspectos más valorados por los empresarios, ya que permite un mínimo de control en los gastos empresariales.

Mantener una oficina y que esta resulte rentable, es una ecuación cada vez más difícil de cumplir. Este hecho, sumado a la creciente demanda de trabajos que permitan una flexibilidad de trabajo en remoto, dificulta poder mantener unos buenos márgenes de rentabilidad de la actividad empresarial. Por este motivo, cada vez más las empresas apuestan por espacios de trabajo compartidos como alternativa a las oficinas tradicionales.

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El espacio de coworking Sowo expone los principales motivos por los que sus usuarios apuestan por un espacio de trabajo colaborativo como solución para paliar los efectos de la inflación, así como la opción perfecta para disfrutar de las ventajas de una oficina física, si no quieren contar con una propia:

  1. Flexibilidad de tarifas: Conscientes de que no todos los escenarios ni necesidades son iguales para los usuarios, generalmente, los espacios de coworking ofrecen distintas tarifas / planes que se adaptan a cada coworker y a cada momento. Desde mesas Fix a opciones más flexibles como los packs por horas, donde no se cuenta con una zona propia y se puede acceder a cualquier escritorio que esté libre. Además, muchos espacios de trabajo compartido apuestan por ofrecer oficinas enteras con despachos individuales o no, para mantener a un mismo equipo junto, de hasta 40 personas. Una opción perfecta si estás aplicando el home office o teletrabajo, ya sea de forma parcial o total a tu empresa.
  2. Todos los gastos incluidos: Como si se tratase de una oficina, en un espacio de coworking toda la logística para asegurar el correcto funcionamiento del día a día, está incluido, la única diferencia es que en estos espacios, solamente debes preocuparte por pagar una cuota al mes. Así pues, el alquiler del espacio, los muebles, las facturas de la luz y el agua, internet y demás facilidades, quedan todas bajo el control del coworking.
  3. Disminución del estrés: Así como disminuyen el pago de facturas, también te ahorras gestiones con compañías de teléfono, con el wifi del espacio e incluso con las compañías de agua y luz. Además, tampoco deberás preocuparte del mantenimiento de la impresora ni de las instalaciones del sitio de trabajo. Así pues, fuera dolores de cabeza innecesarios que te distraen de lo realmente importante.
  4. Ubicación: Uno de los legados del pasado es la ubicación de la mayoría de oficinas. Y es que un aspecto fundamental a tener en cuenta es que la oficina debe estar a la disposición de los trabajadores, y no a la inversa. Por ello, es de especial importancia que las zonas de trabajo estén ubicadas en zonas estratégicas de la ciudad. Conscientes de ello, la gran mayoría de coworkings suelen estar situados en el epicentro de la actividad urbana. Formando parte de un espacio de coworking, puedes tener tu oficina en el centro y recibir a tus clientes ahí, con lo que mejorará la imagen de tu empresa de cara al cliente así como tendrás a mano los recursos necesarios.

Así pues, más allá de las ventajas económicas que supone moverse a un espacio de coworking, contar con lugares donde se fomente la colaboración y el fortalecimiento de la actividad empresarial, permitirá que la actividad empresarial se mantenga constante durante los escenarios de incertidumbre que puedan derivarse del actual escenario económico.