¿Rusia podría prohibir los iPhone?

  • Las relaciones entre la mayoría de países occidentales y Rusia pasan por un momento delicado tras decidir Putin la invasión de Ucrania en febrero de 2022. Una situación de desconfianza y tensión que se extiende a las empresas y que tiene repercusiones en todo tipo de productos, incluyendo los iPhone.

Desde el comienzo de las hostilidades, más de 1.000 empresas anunciaron el cese de sus actividades en territorio ruso. Fue el caso de, por ejemplo, Starbucks, McDonald’s o Netflix. También Apple, que fue una de las primeras en anunciar su retirada.

Sin embargo, pese a que hace más de un año que la poderosa compañía dejó de comercializar sus productos en Rusia, lo cierto es que el iPhone 14, el último modelo de la marca, se ha vendido igualmente en el país pese a su elevado precio y la marcha de la compañía. ¿Cómo es esto posible?

A través de las importaciones paralelas. Este sistema permite a los comerciantes minoristas importar productos al país sin permiso del fabricante. De esta manera, el producto estrella de Apple ha continuado llegando a Moscú y otros muchos puntos de la geografía rusa, aunque obligando a aquellos que lo quisieran a rascarse el bolsillo.

Mientras que en Estados Unidos este terminal se puede encontrar por unos 999 dólares, en Rusia la cifra asciende a los 1.200 dólares. Un precio que muchas personas están dispuestas a pagar por tener el que probablemente es el terminal más prestigioso del mercado en la actualidad.

Sin embargo, esta situación puede cambiar de manera radical próximamente. Las autoridades rusas están intentando prohibir los iPhone para una parte de su población, tal y como señala el Financial Times.

Desde este 17 de julio, los funcionarios públicos del Ministerio de Comercio ya no podrán usar estos dispositivos en el trabajo y hay otro ministerio que también está estudiando la imposición de esta medida restrictiva. Algo que ya ha hecho por su parte la compañía petrolera estatal Rostec.

El motivo que explica esta prohibición es que los servicios de inteligencia rusos han acusado a la compañía de ayudar en operaciones de espionaje al Gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, no han aportado ninguna prueba que lo respalde.

Meses de presiones

Esta decisión viene después de que en el mes de marzo el Kremlin pidiera a sus funcionarios que dejaran de usar los productos de Apple ante el temor de que fueran vulnerables a la piratería estadounidense. En junio, el Gobierno ruso acrecentó las tensiones y acusó a la empresa de trabajar junto a la inteligencia estadounidense.

Ahora esta prohibición pone un poco más de presión sobre la compañía, que en todo momento ha negado las acusaciones. Y quizás sea la manera en la que Rusia puede ir reduciendo poco a poco la influencia de Apple en su territorio.

Cabe señalar que se trata de una de las empresas más representativas de Estados Unidos y en un contexto como el actual, con la guerra de Ucrania y el enfrentamiento con Occidente, seguramente el Kremlin no quiera promocionar este tipo de compañías.

Estas prohibiciones, de momento solo para los funcionarios, no van a afectar al resto de consumidores locales. Pero ciertamente, cuando el Gobierno ha puesto el foco sobre Apple y la está acusando de espionaje, es porque no le gusta la influencia que tiene en el país.

Parece difícil que las autoridades impongan esta prohibición a toda la sociedad debido a que sería muy impopular, pero no sería de extrañar que pusiera más trabas a la entrada de productos de Apple a su mercado, reduciendo de esta manera los terminales presentes.

Lo que parece claro es que el Kremlin ha decidido meter a los iPhone en la narrativa de la guerra. Veremos en qué desemboca esta decisión.

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