Una app de citas genéticas, ¿debería existir?

El genetista estadounidense George Church está ultimando una aplicación de citas, similar a Tinder o Meetic, pero con información genética de sus usuarios para evitar que dos personas portadoras de una misma enfermedad hereditaria grave se conozcan, se enamoren y tengan hijos. La app, bautizada DigiD8, estará disponible “probablemente pronto”, según explica Church en la web de su laboratorio de la Universidad de Harvard.

“Solo revisamos enfermedades clínicamente muy graves”, subraya el investigador. Si existe esa coincidencia genética entre los progenitores, hay un 25% de probabilidades de que su hijo sufra este trastorno genético.

“Estas enfermedades graves afectan aproximadamente al 5% de los nacimientos. Por lo tanto, todo el mundo [que use la app] será compatible, en este aspecto, con el 95% de las personas”, afirma Church, en el centro de la polémica desde que anunció su proyecto el pasado lunes en el programa 60 Minutes de la televisión estadounidense. “Una app de citas genéticas es una cosa horrible que no debería existir”, ha titulado la revista Vice. Y en la centenaria revista Popular Mechanics se ha llegado a publicar que DigiD8 está “demasiado cerca de los intentos de Adolf Hitler de crear una raza aria supuestamente superior”.

El eslogan de la empresa estadounidense es “La ciencia es tu compinche”

Church se ha defendido de estas acusaciones y ha asegurado que su modelo es la organización sin ánimo de lucro Dor Yeshorim, creada en 1983 para evitar la transmisión de enfermedades hereditarias graves, sobre todo la de Tay-Sachs, en la endogámica comunidad judía. Dor Yeshorim, fundada por el rabino Josef Ekstein, lleva a cabo campañas de análisis de sangre y detección de mutaciones en institutos y universidades. Cada participante recibe un número de identificación. Cuando dos jóvenes judíos se plantean tener hijos, se intercambian sus números y contactan con una línea de teléfono de Dor Yeshorim abierta las 24 horas del día. “Si se determina que ambos son portadores, se les informa de que la combinación es incompatible”, explica la organización, con sede en Nueva York.

“La eugenesia practicada en países como EE UU y Alemania entre 1920 y 1970 se inmiscuía en las vidas humanas y en sus elecciones reproductivas personales. Dor Yeshorim ayuda a la gente a entender su riesgo genético de enfermedades graves como la de Tay-Sachs”, ha recalcado Church en su cuenta de Twitter.

La cofundadora de la empresa es la ingeniera de origen indio Barghavi Govindarajan, una joven emprendedora con experiencia en la creación de otras compañías de base tecnológica. “Está bien aceptar las casualidades. Simplemente, no dependas de ellas”, afirma Govindarajan en la web de la empresa. Su plan es cobrar unos 45 euros al mes a cada usuario de la app, con el análisis genético incluido, según publicó este miércoles la revista MIT Technology Review.

La genetista Gemma Marfany, de la Universitat de Barcelona, cree que la app de Church “es una versión 2.0 de algo que ya existe”. La profesora cofundó el año pasado DBGen, una empresa dedicada al diagnóstico genético de las patologías hereditarias de la visión.

“No entiendo muy bien el objetivo de DigiD8”, afirma Marfany. “Si te has secuenciado el genoma y sabes que eres portador de una enfermedad, y tu pareja también lo es, lo que tenéis que hacer es recurrir al diagnóstico preimplantacional, para seleccionar los embriones que no vayan a tener la enfermedad”, opina la genetista.